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ALEXIA LA MALVADA Alexia Santis

ALEXIA LA MALVADA

Alexia Santis

Published September 29th 2012
ISBN :
Kindle Edition
181 pages
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 About the Book 

Decir que Alexia es una mujer extraordinaria, parece indicar que posee grandes valores morales, pero no es así. Es pervertida, malvada y demoníaca. Sus valores son inmorales. Su apetito sexual y capacidad multiorgásmica son inagotables. El mundo giraMoreDecir que Alexia es una mujer extraordinaria, parece indicar que posee grandes valores morales, pero no es así. Es pervertida, malvada y demoníaca. Sus valores son inmorales. Su apetito sexual y capacidad multiorgásmica son inagotables. El mundo gira alrededor de su clítoris. Un trozo de carne que se introduce en su estómago le resulta tan excitante como otro que lo hace en su vagina. Mufy y July, sus dos maridos, no son siempre las mismas personas. Ella llama así a quienes soportan a diario el vaciado de sus testículos.Alexia divide a los hombres y mujeres en AF o DF, antes o después de follarlos.Con la falda arremangada abre las piernas y mea en el lavabo de caballeros. Se oye el ruido del chorro. Sale taconeando fuerte. El aroma de su meada encela a los machos.Le gusta exhibir las convulsiones de su vagina masturbándose en público. Sus víctimas, con cara de terneros degollados, se esclavizan y le entregan todos sus bienes.Verla, aunque sea a lo lejos, detiene la respiración. Es elegante, de cuerpo atlético y espigado. Ojos negros piel canela. Alta, muy alta. Manos, brazos, senos, pezones, piernas, pies..., todo en ella es hermoso. Los pezones son terribles, grandes, morados, erectos y puntiagudos. Sus pies, calzados en afilados stilettos, son fetiches para el culto. Los penes apresados en sus manos, se aterrorizan ante los pinchazos de las punzantes uñas, color de la sangre fresca.El rostro de Alexia está en el límite de lo humano. Es el rostro de Satanás, bellísimo. Su mirada inspira envilecimiento, mejor hincar la rodilla. De sus ojos negros salen dos despiadadas serpientes que se abalanzan sobre la presa y le inyectan la devastadora ponzoña.Alexia palpa los testículos de los hombres y sabe cuánta leche cargan. Se relame de placer frente a su golosina favorita: el blanco, espeso y dulce fluido seminal masculino.Su arma letal es el músculo constrictor de la vagina. Lo maneja a su antojo. Una técnica milenaria. Contrae o dilata la vagina. En el Metro, en el bus, en una discoteca, iglesia o donde le dé la gana, Alexia ordeña a un hombre sin mover el cuerpo.Fuera de estas cosas no fuma, no bebe alcohol ni toma drogas. Se la puede ver trabajando,pintando o escribiendo este libro. Le gusta la música clásica. Le fascina Las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi. En la ópera prefiere ocupar los palcos avant scène y sentarse encima de su acompañante, inmovilizarlo con su peso y ordeñarlo con su vagina móvil..., por llamarla así.